Carne de Res Jugosa, saludable y nutritiva

Intensa y deliciosa, la carne de res ha estado presente, desde tiempos remotos, en la alimentación de miles de hogares alrededor del mundo, gracias a su aporte nutricional y a las posibilidades que ofrece a la hora de cocinarla.

Las reses han sido tan importantes para la nutrición humana que con solo decir carne, es evidente que se hace referencia a la carne de res. Quizás la mejor certeza de la ancestral relación del hombre con el ganado bovino se encuentra en las pinturas rupestres de Europa, Asia y el norte de África. Además de leche y cuero, vacas y toros ofrecían proteínas de primera calidad, ideales para fortalecer el cuerpo y la mente de los primeros hombres, en condiciones climáticas extremas.

De color rojo intenso, la carne de res ha sido, desde entonces, compañera inseparable de la evolución del hombre, que ha hecho de ella el centro de su alimentación en platos que abarcan desde las sencillas brasas hasta complejas jornadas de cocción.

Dependiendo del corte utilizado, la carne de res se adapta a diversos tipos de preparaciones y técnicas que varían según el país o la región, el clima y el delicado toque con que cada cocinero prepara sus recetas.

Cómo seleccionar, conservar y manipular

  • Tres aspectos son garantía de la carne de buena calidad: color, consistencia y olor. El color debe ser rojo brillante y la grasa blanca, de olor fresco y al tacto no debe ser pegajosa.
  • La carne fresca se puede conservar por 72 horas en refrigeración: debe cubrirla con plástico o conservarla en un recipiente cerrado para evitar contamina-ción con otros alimentos.
  • Para conservar mejor los nutrientes y el sabor de una pieza de carne, debe descongelarla en el refrigerador, en especial si se encuentra en climas cálidos.

Notas saludables

  • La carne de res contiene menos grasa que la del cordero o la del cerdo, sin embargo las personas que sufren de colesterol alto deben consumir porciones más pequeñas o menor cantidad por semana.
  • Las proteínas de alta calidad que contiene la carne de res favorecen el desarrollo muscular, la producción de hemoglobina en la sangre, el fortalecimiento del sistema inmunológico y la regeneración de tejidos.
  • El hígado y los ríñones de res tienen un alto contenido de hierro, zinc, cobre y potasio, y aunque su nivel de grasa es menor que el de los cortes magros, su colesterol total resulta mayor.
Carne de Res a las Brasas El delicioso sabor de las brasas

La parrilla es una institución. Los maestros parhileras se disputan el oficio de repartir los cortes de carne sobre las brasas.

  • Desde pequeñas porciones hasta piezas enteras de carne, la parrilla es ideal para los cortes de res pues potencia su delicioso sabor sin necesidad de utilizar más condimentos. Un poco de sal y pimienta son suficientes para obtener platos maravillosos, preparaciones para compartir con la familia y los amigos, pues más que un método de cocción la parrilla es un lugar de reunión.
  • Para acompañar las carnes a las brasas nada mejor que una salsa como el chimichurri o una maravillosa BBQ. Estas preparaciones potencian el sabor ahumado que las brasas les aportan a las carnes y los vegetales.